Cuando mi amigo Fernán me dijo que se iba a vivir a Tokyo, le dije que tenía que comprarse una cámara reflex y hacerse un blog, uno de esos del tipo "Diario de un español en..."; afortunadamente, y me imagino que sin que sirva de precedente, me hizo caso, y desde hace unos meses nos regala de vez en cuando pequeñas maravillas fotográficas.
Es por eso que ahora a mí no se me podía ocurrir una forma mejor de ilustrar esta entrada y lo que voy a contaros con otras imágenes que no fueran estas tomadas por él...
Hojas de otoño (kōyō - 紅葉) en Nikkō (日光市); cuidado, que si te acercas demasiado queman...
La perfección Samurái y la exactitud de los milímetros del Castillo de Matsumoto (松本城)
Estoy segura de que habéis entendido perfectamente el título de la entrada, pero por si acaso a alguien le queda alguna pequeña duda, os lo digo en castellano... ¡Me voy a Japón! (¿Quién me iba a decir a mí hace unos meses que ahora sería capaz de escribir una frase coherente en japonés, por sencilla que sea?)
En unas horas sale mi vuelo, pasaré allí 15 maravillosos días, haré miles de fotos y a la vuelta os lo contaré todo. Sobra decir que todas las recomendaciones que podáis hacerme serán más que bienvenidas, aunque por suerte voy a tener un buen guía, el autor de estas mismas imágenes...
Destellos de lo tradicional entre la multitud frenética en Harajuku (原宿), Tōkyō (東京)
Nara (奈良) y sus árboles incandescentes
Estaré un poco desconectada pero intentaré ir consultando el correo y contestando los de más urgencia, y por supuesto iré explicando cositas con la mayor frecuencia posible en la
página de Facebook y en mi
Twitter personal, así que si aún no me seguís este es un buen momento para empezar a hacerlo.
Además he dejado varias entradas programadas para no tener esto abandonado durante mi ausencia, espero que os vayan gustando, y yo os cuento más sobre mi viaje a partir de la semana del 28... ¡Hasta la vuelta!